miércoles, 3 de junio de 2026

Jueves de la Novena Semana del Tiempo Ordinario

 


2Tim 2, 8-15

La Palabra de Dios no está encadenada. Aun cuando sus portadores, sus adalides arrastren sobre ellos los grilletes y la prisión, la Palabra va llegando y con ella la Salvación. Llevar la Palabra y permitir que llegue a sus elegidos glorifica Eternamente a Jesucristo, nuestro Salvador. No podemos atar las alas de este Mensaje de Salvación:

-Estamos llamados a “perseverar” en el Anuncio evangelizador.

-Si lo negamos Él también nos negará, Aquí no ha de entenderse como la respuesta de un dios-vengativo y pronto a imponer castigos; sino, como la consecuencia de nuestro alejamiento.

-Y si alcanzamos la muerte en ese trasegar, viviremos en Jesucristo.

-Si caemos en la infidelidad, Él, por el contrario, permanecerá Fiel porque no puede negarse a Sí mismo.

 

Hay una distinción neta entre ‘las palabras’ y ‘la Palabra’. Dice que nuestro empeño debe ponerse en impartir con “rectitud” τὸν λόγον τῆς ἀληθείας [tou logon tes aletheias] “la Palabra de la verdad”, - ἀληθείας significó la “realidad” por oposición a “lo ilusorio”, “lo aparente”, “lo ficticio”-; en ello debe implicarse toda nuestra diligencia, no en discusiones sobre palabras, lo que es totalmente estéril, y en cambio confunde y desasosiega a todos los “oyentes”.

 

¡Cristo Jesús es la “Palabra digna de crédito”!

 

Es muy evidente que los versos 11-13 tienen una tonalidad hímnica y están inmersos en un lenguaje lírico lo que nos permite suponer que se trata de una cita tomada de algún himno.

 

Enseñar debidamente el mensaje de la verdad, vale la pena cavilar ¿qué significa? Esta expresión en griego remite a la tarea del arar e ir siguiendo los surcos rectos y paralelos, lo que vendría a significar “sin desviaciones”, sin tronchar los surcos ni invadir los unos con los otros, o sea, evitando tronchar los canalillos que se van trazando con el arado. Lo más probable es que nos esté alertando contra los coqueteos, que por aquel entonces eran frecuentes, torciendo los surcos en dirección de las afirmaciones heréticas de los gnósticos.

 

Para un mejor entendimiento nos parece que vale la pena ir al co-texto y examinar los versos siguientes 16-18 donde nos aclara: “Evita palabrerías mundanas y vacías, porque los que hablan así, se hunden cada vez más en la maldad y su enseñanza se extiende como un cáncer. Esto es lo que sucede con Himeneo y Fileto que se han desviado de la verdad diciendo que nuestra resurrección ya ha tenido lugar y andan trastornando de esta manera la fe de algunos”. En ninguna otra parte nos ha llegado noticia de estos tales Himeneo y Fileto, pero por la mención que se hace aquí, sabemos que estaban desviando la interpretación de la “resurrección”, limitándola a un asunto puramente espiritualista que nosotros ya habríamos superado, al recibir -probablemente- el bautismo. Para los gnósticos la resurrección era un punto puramente simbólico, una mera alegoría.

 

Advirtamos que precisamente la perícopa de hoy inicia con la doble afirmación de Jesucristo

i)              Resucitado como persona Divina que Es.

ii)             Y Descendiente del rey David. Como persona humana, que también lo era.

Además, por su Ascendiente, verdadero Mesías.


Trabajemos pues, en aras de alcanzar la aprobación de Dios proclamando la Verdad viviente del Señor consistentemente con nuestras palabras y nuestras acciones. “El que trabaja en el campo tiene derecho a ser el primero en recibir su parte de la cosecha” (2 Tim 2, 6).

 

Sal 25(24), 4-5a. 8-9. 10 y 14

Salmo de Súplica. ¿Qué está suplicando? ¿Qué pide?

i)              Que le muestre sus “Caminos”. Los que conducen a Él.

ii)             Hace consciencia que el Señor le muestra su Camino a los humildes

iii)           Que, al decir Camino, estemos imbuidos que ese Camino es un Camino de רחמים [rajamin] Misericordia y de חסד [hessed] “fidelidad”, “lealtad”, “amor-ágape”.

Que a quienes están compenetrados del Temor de Dios, se les revele la Alianza. La Alianza es conocer -no las fabulaciones-, sino la realidad de Dios.


Este salmo es un salmo alefático. El alefato está formado por 22 letras, todas son consonantes. Cada verso inicia con una letra del alefato, siguiendo su orden. Lo que quiere decir que este salmo consta de 22 versículos.

 

Verbi gratia, la perícopa que se proclama hoy, empieza con el verso #4. Entonces, la primera palabra tiene que empezar con ד (dalet) -que es la cuarta letra del alefato- y así es, la primera palabra de hoy es דְּרָכַ֫יִם [Derek] “camino”, “modo de ser y actuar”, “curso de la vida”, “conducta moral”.

 

La quinta letra del alefato es ה (hei), y la palabra que encabeza el quinto versículo es הַדְרִ֘יכֵ֤נִי que como se puede ver empieza con ה (hei) [hadriqueni] “guíame”, “instrúyeme”, “lidérame”.

 

Parece que fuera una persona que eleva esta súplica, pero en realidad la voz de este uno es la voz de todo el pueblo. El que está orando habla por todos.

 

Notemos que para el pensamiento semita que se plasma aquí, no hay más que dos clases de caminos: los que conducen al bien y los del mal. La diversidad de caminos personales llevan a que -sean cuales sean- sean, caminos de alguna de las dos clases.

 

Cuando se pide rectitud se pide no desviar en ningún momento la senda y caer en las rutas del perverso.

 

En el versículo 14, que es el último de nuestra perícopa de hoy, se hace mención del que es la medula a la que se dirige la súplica: ¿Cuál es el órgano de la Misericordia del que puede desprenderse la benevolencia de Dios para con nosotros? בְּרִית [berith] “la Alianza”, “el Pacto”, “el Convenio” suscrito entre su Alteza-Dios-y-Señor nuestro y su pueblo. La Alianza se suscribía a través de la “victima” la cual era despedazada en dos, con un corte a todo lo largo, y los pactantes pasaban por toda la longitudinalidad del corte, como diciendo “que me suceda a mi lo mismo que a esta víctima y quede descuartizado a la mitad, si violo lo pactado”.

 

YHWH se ha querido comprometer, voluntariamente, porque no existe quien pueda reivindicarle lo pactado y obligarlo a su cumplimiento. 

 

Mc 12, 28b-34

«Si alguno dice ‘Yo amo a Dios’ y al mismo tiempo odia a su hermano, es un mentiroso: Pues si uno no ama a su hermano, a quien ve, tampoco puede amar a Dios, a quien no ve.»

1Jn 4, 20

¿Qué era un “escriba”? era una especie de abogado, conocido también como “doctor de la Ley”. Como lo hemos dicho en diversas oportunidades, en aquel tiempo no se operaba con códigos, la ley se extraía de la Torah, y eso se hacía a través de una hermenéutica especialmente aprendida para saber dónde buscar y según el caso, a “qué” ejemplo bíblico remitirse.


¿Cuáles eran las condiciones a cumplir para obtener este título?

i)              Una particular erudición, referida a la Torah.

ii)             Una hermenéutica particular, enfocada en la Ley mosaica.

iii)           El desempeño de un “magisterio” religioso, una especie de catequesis.

 

A veces se pensó que su único compromiso era ser trascriptor de los Textos Sagrados, pero en realidad iba mucho más allá, en especial cuando redactaba documentos legales, cumpliendo una cierta función notarial.

 

En este caso, por cómo está presentada la pregunta, y por la aprobación que da a las enseñanzas del Maestro, se puede concluir que era menos una emboscada “legalista” y más un acto de admiración real y de reconocimiento de la autoridad de Jesús por las doctísimas respuestas que siempre brotaban de sus labios.

 

En aquella realidad de tan abigarrado legalismo y empecinada juridicidad, la pregunta es de excelente importancia: ¿Qué mandamiento es el primero de todos? Nótese que el entrevistador no quería que le presentara varios: ¡quería solo la joya de la corona, el diamante del pináculo!


Aparentemente se diría que Jesús le contestó con dos:

1)    El primero es: Escucha Israel: El Señor es nuestro Dios, es el Único Señor y amaras al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas.

2)    El segundo es: Amaras a tu prójimo como a ti mismo.

 

Pero Jesús, consciente que siempre se habían presentado como dos εντολές [entoles] “Mandamientos”, les pone un punto de soldadura, para toda la Eternidad y los reduce a uno solo, poniendo la palabra en singular:

NO EXISTE OTRO ἐντολὴ [entole] MANDAMIENTO MAYOR QUE ESTOS. Aun cuando el pronombre demostrativo conserva la pluralidad, “estos”, o sea los dos reducidos en Uno.

 

El único evangelista que introduce la respuesta con el Shema (Dt 6, 4s) es San Marcos.

«… en la cultura de lo provisional, de lo relativo, muchos predican que lo importante es “disfrutar” el momento, que no vale pena comprometerse para toda la vida, hacer opciones definitivas ‘para siempre’, porque no se sabe lo que pasará mañana. Yo, en cambio, les pido que sean revolucionarios, les pido que vayan contracorriente; si, en esto les pido que se revelen contra esta cultura de lo provisional, que, en el fondo, cree que ustedes no son capaces de asumir responsabilidades». (Papa Francisco)

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